Estamos empezando poco a poco, y existen algunas personas interesadas en cogitoergoart.com
Ciertamente estamos contentas, ilusionadas, dispersas pero a su vez, tocando con los pies en el suelo.
La palabra ARTE suena bastante bien, sin duda es tremendamente atractiva, pero lo que esconde realmente también es tremendo.
No sé por qué realizo este tipo de reflexiones, quizás porque acabo de leer La Contra de La Vanguardia me ha hecho gracia la historia de los enamorados y la noche estrellada...
¿mágia? Recuerdo mis impresiones frente algunas obras, tremenda impresión fue la que me inundó cuando vi en vivo El nacimiento de Venus y la Primavera de Sandro Botticelli. Tuve la suerte de visitar la Galería de los Uffizi en Florencia, en un viaje familiar impagable. Recuerdo que fue entrar en la sala y automáticamente desviar la mirada a los dos cuadros y pensar "e s t á n_a q u í!". Se me aceleró el pulso de la misma manera que cuando vi por sorpresa el Hombre con turbante rojo de Jan Van Eyck en la National Gallery de Londres. Podría seguir con algunas piezas más que me han conmovido pero no quiero que os penséis que soy una cultureta porque no lo soy. De hecho me avergüenza reconocer que no he visitado el Prado...
Tres piezas que recuerdo aún con un cosquilleo y una sonrisa en la cara.
Cuando el tiempo se detuvo por unos instantes... pensé que la obra me absorbía... como si de una pieza imantada se tratara, que me preguntaba quién era, de dónde venía y qué demonios miraba...
una sensación tremenda que luego se disipaba contemplando detalles exquisitos, pulgada a pulgada, con infinitos colores y texturas...
Recordé el je ne sais quoi del que hablaba aquella profesora... sin duda marcó bastante!
ARTE, seguiremos intentando entender tus entresijos!
pd. Otro día hablaremos de la Capilla Sixtina ¿no?

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